Toda una vida dedicada al deporte

Nací en Madrid, en diciembre de 1988. Desde muy pequeñita mis padres tenían claro que tenía que hacer deporte, probé con Ballet -un auténtico desastre-, natación y con algunas clases de tenis. Pero poco antes de cumplir los 8 años me inicié en el baloncesto y me enamoré tanto que lo seguí practicando hasta los 21, cuando por unas casualidades de la vida, y la conspiración del universo a favor de la búsqueda de mi sueño olímpico, hicieron que dejara lo que tanto había amado para dar paso a una nueva pasión, el atletismo.

El atletismo apareció en mi vida por una proposición de la cual no dudé en aceptar, cuando aún seguía practicando baloncesto, acabada la Liga Femenina y antes de mi último verano vistiendo los colores de la selección española sub 20, me decidí a correr un 400 y no se me dio nada mal, tanto que ese año, sin entrenar y con el baloncesto como única prioridad, me metí en la final absoluta de 400 ml ganando mi semifinal y quedando octava en la final.

En 2009, finalizada la temporada de baloncesto, me entrené durante 3 meses con mi ahora entrenador de atletismo y mi antiguo preparador físico de baloncesto, Jorge Marín, y obtuve mi primer título de campeona de España en 400 ml.
Tras dos temporadas compaginando baloncesto y atletismo decidí tomar un camino, tomé la dura decisión de dejar mi pasión y me puse en manos de mi entrenador para que comenzase a pulirme. Gracias a esa decisión, en el segundo año centrada en atletismo conseguí el sueño de todo deportista, acudir a unos JJ.OO.

Hoy, después de muchas alegrías más sigo peleando cada día por volver a vivir esa experiencia. Puedo decir que soy atleta aunque en el fondo de mi corazón siempre seré jugadora de baloncesto.
Actualmente compagino la pasión por el deporte con mi formación académica, faceta en la que estoy a un año de ser Trabajadora Social.